ESPECIAS, para el alma
Por ellas se fabricaron guerras, se levantaron imperios, se descubrieron nuevos mundos. En ellas se ha basado desde sus orígenes, la alimentación de la Humanidad. Bendigo la hora de haber nacido en un pueblo que, desde su pequeñez y lejanía de la “civilización”, encarnaba un verdadero crisol de razas. Emigrantes europeos (particularmente españoles), árabes, sirios libaneses, que juntos a descendientes de nativos patagónicos, formaban entre todos, nuevas comunidades, enriquecidas por la diversidad cultural que aportaba cada uno, por los sabores que heredaron de sus ancestros. Hoy vivo en una ciudad que, salvando las distancias con el pueblo de mis amores, geográficas y de las otras, mantiene vivo el recuerdo de mis orígenes. Puerto internacional de entrada y salida de un universo de cosas, por ejemplo la emigración y cultura con la que, desde hace cinco siglos, se viene sembrando América. Viendo algunos comportamientos humanos que la actualidad nos...