28/12/11

BALANCE DEL 2011














Breve Balance Personal del 2011



El año comenzó con mi arribo a los sesenta, con sorpresas y regalos que la vida me fue dando con el correr de los días. Estos generaban sensaciones agradables como la vivida poco antes de comenzar el año, la presentación en Vigo de mi libro Argentina en el alma, España en el corazón.
Valeria en la dulce espera de su primer hijo, que alumbró felizmente el 2 de Febrero, y entonces, todo cambió.
La llegada del principito Martín, fue el primer regalo de cumpleaños y uno de los más hermosos de mi vida.
Por aquellos días comenzaba en Radio Voz una experiencia radiofónica, como colaborador del programa La Noche con Esther. Algún mérito habrán encontrado en mi como para ofrecerme un espacio en exclusiva y con un título más que sugerente, “Mateando con Jaime”. Después de un año de charlas y reflexiones domingueras, la repercusión en España y en Sudamérica demostraron que las expectativas fueron cumplidas satisfactoriamente, ganándome la confianza de los directivos para la continuidad del espacio por un año más.
De dicha aventura surgieron nuevas relaciones e iniciativas tales como la Mateada Cultural.
Otro acontecimiento que ocupa un lugar destacado en el desenvolvimiento familiar, fue la apertura en el verano del Súpermercado Atlántico, de Julio y Valeria. En un alarde de valor, y confianza en si mismo, desafiando el desalentador panorama que el mundo laboral presenta en España para los jóvenes, ellos apostaron fuerte por Galicia, creyendo en sus talentos y capacidades para salir a delante. A juzgar por los comienzos, no hay dudas de que lo lograrán. No sin sacrificio y esfuerzo, por parte de todos, pero la experiencia sigue su marcha por buen camino.
El desarrollo de nuevas actividades, y una serie de eventos sociales y culturales en León, Vigo, etc. posibilitaron una proyección mayor del Centro de Arte , así como una ampliación de mis relaciones personales, y profesionales. A nivel local, nacional e internacional.
Seguimos haciendo nuevos amigos, pero sin olvidarnos de los viejos y buenos, los de toda la vida. Se trata de sumar, no de sustituir.

“Aférrate bien a tu estrella, las demás te seguirán”


Como ustedes saben, desde siempre he pretendido dar a mis palabras, sentido y coherencia, desde las que dedico a mis alumnos de 5 años hasta las que pronuncio en la radio. Desde lo que escribo en las páginas de un libro a las que comparto por teléfono con mi amigo Tuñón desde la ciudad más austral del mundo.
Sentido y coherencia, como los valores aprendido de mis profesores que en estos días se reúnen para acompañarnos a celebrar los 40 años de egresados. Y a mis compañeros, no ex, los de ayer que lo serán para siempre. Esos que nunca olvidaron los días compartidos en un gimnasio ni las noches junto al fuego de un campamento. Los mismos que me inspiran y me hacen decir:


“La amistad es como el Michay,
de raíces profundas, espinas de distancia ,
y el sabor dulce de los buenos recuerdos”



Si importante fue lo vivido, no lo es menos la ilusión que generan los proyectos para el futuro.
Vienen tiempos de unirse por causas nobles, de luchar contra enemigos desconocidos. Por eso el 2012 no se puede encarar de otra manera que no sea con optimismo,

esperanza y mucha determinación.
Por eso, junto al acopio de víveres y energía que corresponde al invierno, también deberíamos hacer acopio de afectos, de sentimientos y humanidad,

porque nunca se sabe cuando los vamos a necesitar.
Así como siempre podemos estar mejor, también es factible que mayores sufrimientos nos depare el futuro. De modo que, para esos momentos de zozobra, desorientación y angustia donde todo parece perder sentido, hay que aferrarse a esa luz que es la familia y los amigos. Esa que encontramos en la calida mano de nuestros viejos, o en la dulce mirada de un niño.

09/12/11

Ocho, dieciocho, Feliz Navidad

Caminante no hay camino...



Boda Valeria y Julio, Inglaterra



Ser o no ser...



Turismo en Londres





Desde 1975, Diciembre viste de primavera nuestro calendario familiar.
Mes de nacimientos y renacimientos.
A la tradicional celebración religiosa del mundo occidental y cristiano cada 25 de Diciembre, se suman cumpleaños de tíos, primos, hermanos y amigos. Pero para Inés y para mí, el 18 de aquel año se convirtió con la llegada de Valeria, en uno de los días más especiales de nuestras vidas.
Los años pasaron y otro día de Diciembre, esta vez el 8, marcaría el comienzo de un nuevo capítulo en nuestro libro familiar.
Procedentes de la Patagonia, llegamos a Vigo el Día de la Virgen de 1989.
Eran las ocho de la tarde de un día frío y lluvioso cuando el tren Talgo nos dejaba en la estación. Las luces navideñas en las calles de la ciudad fue un excepcional e inolvidable marco de recepción.


A partir de entonces, mezclamos las barajas y comenzamos a dar de nuevo.
Dejamos atrás una vida que corría el riesgo de convertirse en burguesa, para ponernos el mameluco de fagina y comenzar a remar de nuevo.
Mucho tengo escrito sobre este tema, especialmente en mi último libro “Argentina en el alma, España en el corazón”, razón por la cual hoy no me explayaré demasiado. Sólo unas palabras para dar de nuevo gracias a la vida.
Estos veintidos años no han sido un camino de rosas. Ningún camino fuera de casa puede serlo, sin embargo, siempre hay flores a su vera que alivian el paso, como los nuevos amigos, y otras que convierten las penas en alegrías,

como la celebración de esta Navidad 2011 con un nieto en casa.



Exposición de Pintura en Bromley, Inglaterra



Besos venecianos



Mediterraneo en Cadaqués, Casa - Museo de Dalí




El 18 de Diciembre se celebra también el Día Internacional del Migrante.

Buena ocasión para decir que el slogan de Naciones Unidas está marcado en nuestros genes, como la necesidad de movernos en busca de supervivencia y bienestar.
Todos los seres humanos
nacen libres e iguales en dignidad y derechos”
Ahora, toda esa sangre emigrante se concentra en Martín, el último eslabón de la cadena.
La felicidad que provoca su presencia resurge con fuerza en este Gracias a la Vida,
por los amigos, los de acá y los de allá. A los que les gusta escribir y a los que lo hacen una vez al año, a los que nos acompañan y siguen a nuestro lado de mil formas distintas,

merecedores todos del mismo respeto y cariño.
No son pocas las cosas que aprendimos en este tiempo, pero sin duda la más importante es a escribir los sinsabores con tinta auto-destructible, y a esculpir en piedra las relaciones humanas de calidad. Piedras con las que construimos nuestra estructura afectivo - familiar, a prueba de cenizas volcánicas y otros sustos de la naturaleza.


Que en el nuevo año te reencuentres con tu estrella, para que su luz siga llenando de paz y felicidad cada uno de tus días.

Ocho, dieciocho, Feliz Navidad































03/10/11

Roberto Navarro en Vigo. Una historia de encuentros









Roberto Navarro en Vigo
Una historia de encuentros

Para los que no lo conocen, les presento a un amigo, Roberto Navarro, talentoso músico y compositor argentino, actualmente radicado en la ciudad francesa de Toulousse.
Hace unos días recibo la invitación de otro amigo, Daniel Calá que en su Rincón del Artista presentaba anoche a Roberto junto a un joven cantante de tangos de apellido Tristediós.
Hasta ahí todo normal, si no fuera porque Roberto es un arquitecto nacido en el norte, que un día como tantos otros, recaló en Bariloche. Allí, a orillas del Nahuel Huapi, vivió varios años coincidiendo con la etapa de nuestras vidas que también pasamos en ese bello rincón de la Patagonia.
Las coincidencias siguen, porque varias de las hijas de Roberto fueron alumnas de Inés, de las que aún conserva buenos recuerdos, de modo que allí donde estén, reciban un cariñoso saludo de su ex maestra de la Escuela 71.
Y si de sorpresa se trata, llena está la vida de ellas. En el año 2003 realizo un viaje con mi primer libro de poemas y relatos Líneas de Vida, y lo presento en varias ciudades de Río Negro, entre ellas como no, Ingeniero Jacobacci. Si, si, en la capital del viento y la Trochita, que hoy sufre las consecuencias penosas de los caprichos de la naturaleza, con las cenizas del volcán Puyehue.


Mis amigos comentaban, … te están preparando una presentación de alto vuelo, con la presencia de las máximas autoridades del pueblo y la actuación de un pianista famoso de Bariloche.
Por entonces Roberto ya era conocido, de modo que para mi fue un honor compartir escenario aquel día, con un artista de su talla.
Junto a la alegría de saber que ayer actuaba en Vigo, la satisfacción de poder volver a verlo, comprobar que “su piano” cada día suena mejor, y sigue siempre bien acompañado. En esta ocasión por dos jóvenes, un clarinetista francés y un cantante de tangos y fados, de origen venezolano. Buena mezcla, que hizo deleitar al público con sus magníficas interpretaciones.

“…cómo explicar la razón de las vueltas de la vida…” rezan mis versos, y a decir verdad, hay cosas que no se deben sacar de la página de los misterios, porque le quitarían sabor y sentido a nuestra existencia.

Hermosa velada que pasamos en el coqueto Rincón de Daniel, con amigos, al ritmo de tangos, chacareras y zambas. Pero también de milongas pampeanas y alguna canción dedicada a esa Patagonia hermosa que un día cruzó nuestros pasos para tejer con el tiempo el poncho de la amistad.
De la cuna de Gardel a una de las ciudades más tangueras de España.
Una prueba más de que los sentimientos no tienen fronteras, y que el deseo de crear, moverse y conocer mundo, no tiene límites ni edad.
Nos despedimos dejando la puerta abierta para futuros proyectos en común con miembros de nuestro Centro de Arte, y del Taller Literario La Pluma.
Hasta que la vida vuelva a cruzar nuestros pasos, en Galicia, en Francia, en la Patagonia o donde quiera Dios regalarnos una nueva y feliz sorpresa.
Gracias Roberto por tu arte y tu amistad.

27/08/11

A León siempre se vuelve





La población española, en proporción a su territorio, es a la vez un problema y una ventaja. Momentos hay en los que nos parece que somos demasiados, que ya no cabemos y sentimos, sobre todo en las grandes ciudades, cierta sensación de agobio.
Sin embargo, tener a tiro de piedra una gran cantidad de pueblos, aldeas y rincones a los que no se alcanza a conocer en plenitud, ni en una vida entera, es una verdadera fortuna. Eso convierte a España en un territorio único y fascinante.

Una de las escapadas de este verano fue a la provincia de León, tierra a la que siempre se vuelve. Motivos nunca faltan, ya sea porque tienes en ella raíces familiares, porque los leoneses son gente maravillosa, o porque has hecho allí nuevos y queridos amigos.
Por si fuera poco, el destino quiso que tuviera en Vigo un vecino oriundo de Veguellina de Órbigo, y hasta allí nos vamos cada vez que podemos, a pasar unos días alejado del mundanal ruido, a dejar que el viento acaricie tu rostro en un paseo en bicicleta, y a redescubrir la historia y la cultura de una tierra singular.
En esta ocasión no pudimos llegar a Geras de Gordón, tierra de los abuelos de Inés, de Teresa y de tantos otros argentinos, pero en cambio tuvimos la suerte de poder compartir mate y vida con un querido amigo, César Tamborini y su esposa Patricia. Entre el patio de su casa, la terraza y el quincho (que alberga el infaltable museo familiar de artesanías gauchescas), desatamos historias y trenzamos proyectos de futuro, relacionados sobre todo con una de las aficiones que compartimos, la literatura.



El tiempo siempre tirano, se nos escapaba entre las visitas a otros amigos, como la encantadora Carmina con su huerta milagrosa, o nuestra querida Pepita que nos esperaba en su casa con un Cocido Maragato que quitaba el sentido.
Con ella y su hijo Carlos hicimos una visita cultural a uno de los pueblitos con más historia de la región, Castrillo de los polvazares, donde uno se puede hacer una idea cómo era la vida de aquellos maragatos que un día emigraron a América para continuar allí construyendo se destino. Cómo no emocionarme al caminar sus calles empedradas, después de haber tenido la suerte de conocer y vivir en la ribera del Río Negro, en Viedma y Carmen de Patagones, a cuyos habitantes aún hoy se los conoce como “maragatos”, por la cantidad de emigrantes de esta región leonesa que se instalaron en aquellas tierras patagónicas, y entre ellos mis abuelos.
La historia entra mejor cuando es contada por habitantes de la zona, nacidos y criados, y entiendes mejor muchas cosas que no están en los libros de historia.




En esta ocasión no pudimos llegar a Geras de Gordón, tierra de los abuelos de Inés, de Teresa y de tantos otros argentinos, pero en cambio tuvimos la suerte de poder compartir mate y vida con un querido amigo, César Tamborini y su esposa Patricia. Entre el patio de su casa, la terraza y el quincho (que alberga el infaltable museo familiar de artesanías gauchescas), desatamos historias y trenzamos proyectos de futuro, relacionados sobre todo con una de las aficiones que compartimos, la literatura.





Ya por la noche nos acercamos a Astorga, capital de la Maragatería que estaba en plena fiesta a su patrona Santa Marta, a disfrutar de algunos de sus espectáculos callejeros y por supuesto, de su rica gastronomía.






Rematamos la visita en el “mercadillo de los viernes”, donde los extraordinarios frutos de la zona, los quesos y embutidos, hablan por sus colores y aromas, se comunican con el visitante. Y si vas con el alma atenta y sensible, puedes llegar a escuchar la voz de tus antepasados. Es un instante sublime, en el que cierras el círculo de tu historia personal, uniendo el pasado con el presente, sintiendo cómo el espíritu se sube a la noria de los tiempos con un billete de ida y vuelta.
Por eso, cuando me preguntan por León digo, a León siempre he de volver.

08/07/11

Gris esperanza



Seca tengo la garganta
y de gris el corazón pintado
gris de ausencia de tu lado
porque perdió mi tierra el color
dejándome el dolor
de un cielo triste y apagado.

Al destino se le fue el pincel,
ensució el lienzo de mi infancia
de las flores quitó su fragancia
cambió el perfil del horizonte
blanco y negro pintó el monte
alargando las distancias.

Hermano,
despertemos de este mal sueño
monocromático, hiriente
embellece tu alma nuevamente,
con los colores de la fe, de la ilusión,
con la fuerza del corazón
y la alegría de siempre.



En la vida a sufrir se aprende sufriendo
y amando, se aprende a amar.




La hora del reencuentro

Tranquilo abuelo, saldremos de este bache -dijo el joven, mirando a los ojos del anciano-.
Tú me enseñaste a creer en los mayores, a mirarme en el espejo de los primeros pobladores, los padres y abuelos que sembraron esta tierra de sangre, sudor y lágrimas. De ellos heredamos muchas cosas, entre ellas las armas para enfrentar el destino de cara.
O no es verdad acaso que ellos cayeron mil veces, pero supieron levantarse otras tantas.
Tú me contaste que una vez ellos también lloraron lágrimas de ceniza y fueron azotados por los mismos vientos que hoy nos ensucia el paisaje.


La vida es una noria abuelo, y en sus vueltas nos lleva siempre al origen.
Ha llegado la hora de ponernos a la altura de nuestros ancestros, de demostrar que sus enseñanzas no fueron en vano, y desde el cielo que habitan, hacerles sentir el orgullo por las semillas que sembraron, de los hijos que dejaron.
Nos toca a nosotros el tiempo de cosecha, aún estamos a tiempo, nuestras raíces están firmes y aún corre savia virgen por nuestras venas.
Una nueva lección de nuestra madre naturaleza, que nos enseña a valorar lo que tenemos, pero sobre todo, lo que somos, frágiles mariposas de vuelo sutil en una geografía cambiante.
De golpe descubrimos que somos más fuertes de lo que creíamos, que podemos ser más solidarios y tolerantes, y con pequeñas acciones capaces de evitar mucho dolor a nuestros hermanos.


Si la naturaleza es más de lo que se ve,
tu puedes más de lo que crees



Continuó la charla y entre mate y mate, se escuchó decir: este padecimiento será largo, más nada comparable a la felicidad que nos dará volver a ver nuestro pueblo levantado de sus cenizas, como una comunidad nueva, llena de hijos triunfadores que muestren al mundo su mejor lección.
Enarbolemos con orgullo ese carácter patagónico que nos hace grandes, que nos prepara para el sufrimiento, conocedores de carencias y de olvidos, con vocación de servicio y educados en el respeto, pero pleno de amor y de ilusiones.
Cuando el ciclo de la vida se repita, dijo el anciano , tu y tus hijos volverán a recibir el testigo con las mismas sensaciones, con las mismas esperanzas.


Cada día es una pequeña vida,
y de tu fuerza interior depende
que se convierta en una gran vida.



Creíamos saberlo todo, dijo el joven en voz baja, pero el universo guarda muchas sorpresas.
De golpe nos hizo conocer del gris, todas las tonalidades, del hombre todas sus vanidades.
Naturaleza incontrolada, geografía que siempre estuvo, montañas que seguirán estando.
Y en un alarde de sabiduría continuó: vida y cambios que provienen del corazón de la tierra, trayendo el germen del cambio que también el corazón del hombre necesita.
Aceptar lo inevitable, es una actitud inteligente, serena, dolorosa al principio, de alegre e incondicional cooperación después.


Con los jirones del alma después de cada batalla,
reconstruimos el nido donde vuelve a renacer la vida.


Abuelo, tu conoces el lenguaje del viento, tu conoces el mensaje de las piedras, entiendes el silencio del desierto, y has aprendido a cultivar el amor a la distancia.
Tu eres todo eso y mucho más. Ahora soy yo quien debe llevar a la práctica todas tus enseñanzas, todos los aprendizajes.
Así es hijo, todo tiene un porqué, nada es al azar.
Este desafío que pone la historia en el cruce de nuestros caminos es una oportunidad de oro para destapar nuestras capacidades más profundas, nuestro talento más escondido.
Una tragedia como esta nos recuerda lo insignificante que somos, pero también la necesidad que el Creador tiene de cada uno de sus hijos.
En la hora de la solidaridad, Dios necesita de nosotros para cristalizar su proyecto. Un pueblo no se construye sin el aporte de todos y cada uno de sus vecinos.



Finalmente, el viejo tomó la guitarra y acariciando las cuerdas
entonó su declaración de amor:


Si descubrimos que nunca fueron nuestras
no sufriremos por perder cosas.
Herencia efímera es todo lo material
que dura como la vida,
un vuelo de mariposa.

Se equivocan los que piensan
que todo debe permanecer estable.
No se pueden los misterios comprender
no se puede evitar lo inevitable.

Tierra mía,
cuando el aire se torne plomizo
y piedras lluevan del cielo
mis sueños seguirán vivos
y más hondas mis raíces en tu suelo.

Cuando las aguas de los mares se hayan ido
y el último fuego esté apagado
yo seguiré luchando por ti
y seguiré de ti enamorado.


Vigo, Junio de 2011

17/06/11

Renovando sueños

Haz como el sol,

que nace cada día sin acordarse de la noche que pasó









Nuestros abuelos llegaron hace muchos años a estas tierras patagónicas, cuando eran desérticas, salvajes, inhóspitas. De la nada comenzaron a hacer realidad el sueño que los movía, crear un lugar donde vivir en paz y libertad, bajo el cielo más grande y hermoso que jamás habían visto.
Sin apenas recursos materiales, para lograrlo tuvieron que echar mano de toda su capacidad humana, es decir, trabajo, sacrificio, voluntad, solidaridad, perseverancia.
Hoy nos preguntamos ¿hay vida después del Puyehue?, si, claro que si.
Hay primero una necesidad urgente, reconstituir lo destruido, hacer que la vida vuelva a la normalidad lo antes posible. Pero esa acción ha de convertirse también en una oportunidad, la de hacer brotar la vida desde el fondo de las cenizas, resurgiendo como el Ave Fénix, iniciando un nuevo vuelo a las estrellas para seguir renovando sueños.

El firmamento no es menos azul porque las nubes nos lo oculten o los ciegos no lo puedan ver. Por eso, en este nuevo San Juan del hemisferio norte, echaremos a la hoguera nuestras antiguas miserias y vanidades, pediremos perdón por nuestra torpeza y debilidad, y en las llamas del fuego purificador elevaremos al cielo nuestros mejores deseos: transformar la ceniza en lluvia de esperanza, aliviar el dolor de los que sufren.



“Que el camino salga a tu encuentro.
Que el viento te sople siempre de espaldas.
Que el sol brille cálido sobre tu rostro.
Que la lluvia descienda mansa sobre tus campos.
Y hasta que volvamos a encontrarnos,
que Dios te sostenga suavemente
en la palma de su mano“.


Queridos amigos, la vida es un camino de ida y vuelta. En todos estos años de ausencia ustedes han sido mi sostén afectivo, me han alimentado con visitas y saludos, con cartas y poemas que han alegrado mi corazón. Hoy el cruel destino nos golpea a todos, los de adentro y los de afuera, y no se me ocurre mejor idea que devolver en palabras y versos, parte del cariño recibido. Convencido de que el espíritu también necesita alimentos y caricias.
Y lo seguiré haciendo hasta que podamos devolver la sonrisa al rostro de nuestros hermanos y los pájaros vuelvan a las ramas limpias de los árboles para entonar su alegre canto de la mañana. Porque todo cambia, claro que cambia …

“…cambia el clima con los años, cambia el pastor su rebaño,
y así como todo cambia, que yo cambie no es extraño.
Pero no cambia mi amor, por más lejos que me encuentre
ni el recuerdo ni el dolor de mi tierra y de mi gente.
Y lo que cambió ayer tendrá que cambiar mañana,
así como cambio yo en esta tierra lejana”.


A veces tenemos la sensación de que nuestra existencia es muy corta, tanto, que la velocidad a la que pasamos por este mundo apenas nos da tiempo a retinear unas pocas cosas, y nos vamos con las ganas de ver y conocer más. Sin embargo esa idea no debe angustiarnos. En cada rincón de la tierra se reproduce la “maravilla de la Creación”. La belleza natural no es menos bella que la creada por el hombre, simplemente porque fue anterior.
Morir sin haber visitado la Capilla Sixtina o las Pirámides de Egipto no nos hace menos humanos, siempre que hayamos sabido descubrir, valorar y respetar la Naturaleza que enmarcó nuestra infancia.

“…el brillo de los cielos como el de las estrellas,
está a igual distancia de cualquier lugar,
la naturaleza de las cosas es la misma,
desde la montaña hasta el fondo del mar…”


Este invierno que comienza en el pago sur será seguramente uno de los más difíciles de nuestra vida. Pero, un patagónico de raíz sabe sacar fuerzas de donde no las hay para llevar adelante sus utopías y hacer de la nada un paraíso.
Un patagónico de raíz tiene las cualidades del bambú, es fuerte, flexible y resistente, capaz de crecerse ante las adversidades.
Un patagónico de raíz no se sienta a cantar “…qué ganas de llorar, en esta tarde gris…”, ni bebe la Tinta Roja de la nostalgia. No se pierde en el laberinto de la fantasía, y sabe coger el toro por los cuernos, porque la vida le enseñó que el mundo es de los valientes. Porque traen en sus genes una misteriosa capacidad de superar las dificultades por duras que estas sean, y salir fortalecido de ellas. Resiliencia que dirían los psicólogos.


Patagonia, mi Patagonia
cada vez que cierro los ojos pienso en ti,
en tus cerros, en tus ríos,
y en el viento que siempre me trae recuerdos de allí.

Porque guardo en mi retina tus paisajes
y llevo en mi equipaje una bella Cruz del Sur,
que me guía, me protege, me acompaña con su luz
y me colma con la magia de la eterna juventud.

Y cuando la nostalgia me congele el alma
renaceré con el perfume de las flores,
con esa imagen que sigue viva
de aquel pueblito del sur de mis amores.
Y cuando el olvido me tienda su trampa
para enredarme en la madeja de la historia,
yo volveré, desde mi ausencia
para quedarme con vos, mi Patagonia.

13/12/10

Presentación Nuevo Libro

Desde Pontevedra, Tui, Ponteareas, Vigo, algunos de los amigos que se dieron cita en el VERBUM para compartir Argentina en el alma y España en el corazón.


Homenaje a protagonistas del capítulo "Historias de Ida y Vuelta".

Playa de Samil, Ría de Vigo




VERBUM Casa das Palabras - VIGO

Museo de la Palabra y la Comunicación







Pepe, Valeria y Jaime interpretando
"La canción de mi vida" y "Cuando yo regrese"




Presentación Nuevo Libro
“Argentina en el alma, España en el corazón”


En un encuentro cargado de emoción y sentimiento se presentó ayer el último trabajo literario del profesor Jaime Correa Deulofeu.
El moderno auditorio del VERBUM Casa das Palabras de Vigo fue el lugar elegido para la presentación ante un público numeroso y entusiasta.
El acto, impecablemente dirigido por Valeria Correa García, contó con las intervenciones de la Presidenta de la Asociación Artístico Cultural de Pontevedra Maricarmen Gago Florenti, de la autora del Prólogo Mª del Carmen Álvaro López, y del propio autor Jaime Correa, con una interpretación poético musical.
Durante el transcurso se proyectó un vídeo alusivo al libro, con una breve demostración de los pasos a seguir para su compra por Internet, y se leyeron algunos mensajes de salutación recibidos desde distintos países y ciudades.
Uno de los momentos más emotivos fue el reconocimiento que recibieron los protagonistas de algunas de las historias que se narran en el libro y que se encontraban entre los asistentes, como Antonio Abreu Franco y José Pérez Puentes.
La velada se prolongó con la firma de libros y un brindis que hacía honor al espíritu del libro.

Mientras la organización informaba que se habían agotado los ejemplares de la primera edición, el autor disfrutaba de la compañía de viejos amigos, de sus alumnos y ex alumnos del Centro de Arte, y por supuesto de su familia.
No faltó el agradecimiento a todas y cada una de las personas que hicieron posible la realización del acto, un evento cultural que marca el camino de futuras presentaciones tanto en España como en Argentina.
Más información, en Internet:
Librerías Amazon y Barnes & Noble